El aumento en surtidores parece algo inminente. Todavía no está la orden final tomada, pero el sector petrolero ya comenzó a descontar que luego de diez trimestres sin trepadas, finalmente el Gobierno se dispone a subir los impuestos a los Combustibles Líquidos (ICL) y al Dióxido de Carbono (IDC) que se dan sobre la nafta y el gasoil.
Los impuestos a los Combustibles Líquidos y al Dióxido de Carbono se crearon en 1998 con el fin de financiar, en parte, planes de infraestructura y vivienda, pero como suele ocurrir en este país, una vez obtenidos los fondos entran a cuentas generales y después se ve cómo se financian los citados proyectos.
Tras la última alza del 27% en los combustibles el pasado 3 de enero, se espera que la actualización impacte de manera directa en los precios de los surtidores.