Sergio Berni volvió a mostrar la máxima preocupación que tienen Cristina Fernández de Kirchner, su hijo Máximo y también los más emblemáticos referentes del nunca nacido albertismo, al mantener que “el daño que hizo Alberto Fernández es irreversible”, aunque aprobó que el Frente de Todos es una "licuadora" armada por la vicepresidenta.
También fustigó, sin nombrarlo, al hijo de los dos presidentes, con quien peleó fuertemente y hasta casi llegan a lastimarse la noche de la derrota electoral de noviembre pasado al sostener que “el Partido Justicialista es una cáscara vacía” y que “muchos dicen ahora lo que yo decía desde el primer día, cuando me calificaban de loco”.