La presentación de Carlos Tevez ante la Justicia para no pagar el impuesto a la riqueza deja un margen amplio para una lectura que genera sensaciones encontradas. El futbolista sostuvo que este tema impositivo, sancionado en el Congreso de la Nación como una medida excepcional por la pandemia, era de tipo "confiscatorio".
Y aquí es cuando sorprende que el jugador haya utilizado este término frente a una situación tan compleja en que la Ley de Aporte Solidario y Extraordinario establece, por única vez, un porcentaje de entre el 2 y el 3,5 por ciento a los patrimonios de las personas físicas que hayan declarado más de 200 millones de pesos en el Impuesto a los bienes personales.
Sin dudas que las consecuencias del coronavirus no van a terminar por el pago de estas tasas, pero al menos podían atenuar los efectos y dar una señal desde quienes más tienen a aquellos que están en una situación tan vulnerable como desfavorable. Qué pena, Carlitos...