Los compañeros y amigos lo conocían como “Tarzàn”. Fue uno de los pioneros en la innovación de técnicas y estrategias en su puesto de guardameta, tales como salir de su área para participar en la defensa o salir jugando; lanzarse a los pies del contrario para arrebatarle el balón en un ataque y utilizar el saque de portería para iniciar un contraataque. Fue elegido por la IFFHS como el mejor portero sudamericano del Siglo XX.
Su trayectoria deportiva estuvo en Argentina y en Colombia donde atajò River Plate como Millonarios. Una participación en el Mundial de Suecia 1958 y la Copa Amèrica de Brasil 1964. Se retirò en 1970 siendo guardavalla del equipo colombiano.
El 13 de abril de 2014 recibió un emotivo homenaje en el Estadio Monumental, minutos antes del partido disputado entre River Plate y Atlético Rafaela. Amadeo Carrizo entró al campo de juego vestido como en su época de arquero, acompañado por jóvenes también ataviados con atuendos similares. Recibió una gran ovación del público presente.