Baila, sugiero, porque el día nos espera y será su bonita bienvenida. Baila y reí con tu mirada transparente que abraza y sostiene.
Una melodía de acordes gruesos y acuerdos plenos, giros y espirales livianos, para que soñemos despiertos que viajamos por cielos y países lejanos habitados de colores.
Baila y grita las penas que deja la opresión, el hambre como falta de justicia y el imperio de la ambición, para que miren, para que escuchen lo que nos queda por hacer y por festejar y recordemos las ausencias de esperanza que nos permitimos.
Baila y juega en el patio de estrellas que conseguimos, tu sideral danza, de aventuras y picardías, en el tiempo real de nuestros días. En este simple carnaval que nos inventanos para que lleguen las noches de luna llena, conjuro de la alegria y el deseo.
Que ilumine de nuevo tu sonrisa, la antigua soledad que nos invade y que se esfumen las sugerentes cornisas de todo lo que cae en el olvido. Elevanos , agarrados desde el alma, para conocer el plural sagrado de nuestro destino.
Baila, invítame a vivir y a soñar una vez más, que lograremos que el amor nos pueda y nos alcance.