El Ministerio de Economía delegará por decreto en la Secretaría de Energía la última parte del proceso de segmentación de tarifas: determinar bajo qué criterios se eliminarán por completo los subsidios energéticos para la porción de la población con ingresos más altos. Mientras Martín Guzmán admite que no podrá reducir el peso de las subvenciones en el presupuesto a la velocidad que preveía el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, el Gobierno oficializó el segundo y último aumento en las boletas del año y las empresas distribuidoras apuran una adaptación de sus sistemas para el nuevo esquema de pago de la energía.
El jefe del Palacio de Hacienda anticipó este fin de semana en una entrevista radial que en los primeros días de junio un decreto pasará al área de Energía que conduce Darío Martínez el trabajo que resta hacer en el nuevo mapa de subsidios que se desprendió el programa económico consensuado con el FMI. Surgieron, de ese acuerdo, tres universos diferenciados: quienes tienen tarifa social, quienes no contarán con ese ayuda y, dentro de ese continente, el porcentaje de mayores ingresos, que no tendrán subvenciones y pagarán la tarifa plena.