Sergio Víctor Palma, uno de las grandes glorias del boxeo argentino, murió a los 65 años por el Covid.
El ex campeón supergallo de la AMB, quien también fue escritor y periodista, padecía mal de Parkinson y había soportado un ACV, en 2004.
La cúspide fue en 1980, cuando le ganó a Leo Randolph, en Estados Unidos, allí explotó el humilde púgil chaqueño que luego defendió con éxito su corona en cinco ocasiones hasta perderla en junio de 1982, en Miami, cuando cayó por puntos ante el dominicano Leonardo Cruz.
Su última pelea fue en agosto de 1990, cuando venció a Juan Domingo Nogueira, para cerrar una carrera profesional con 52 victorias (20 por nocaut), 5 derrotas y 5 empates.
El ex púgil alternó clases de boxeo con el rol de analista especializado hasta que en el 2004 soportó un choque en el Puente Pueyrredón que derivó en un accidente cerebrovascular (ACV).
Más adelante fue extirpado un tumor maligno de un riñón y años más tarde fue diagnosticado con la enfermedad de Parkinson.
Palma estaba internado desde hace días en la terapia intermedia del Hospital Interzonal General de Agudos (HIGA) de Mar del Plata con un cuadro de neumonía como consecuencia del Covid.