Los supermercados y grandes cadenas deberán mostrar en sus góndolas productos con sus respectivo etiquetado negros, para advertir al consumidor si el producto tiene exceso de azúcares, grasas totales, grasas saturadas, calorías y sodio.
Este cambio pasa de acuerdo con la ley 27.642 publicada en el Boletín Oficial en el último noviembre, a través de la cual se busca garantizar el derecho a la salud y a una alimentación adecuada.