El extitular del Banco Central puso algunas condiciones para tomar el cargo del ministerio más caliente de un país que no ubica el rumbo económico y que es hostigado por una inflación galopante que se acrecenta día a día.
Las condiciones: tener el control del déficit fiscal; lograr un acuerdo reforzado con el Fondo Monetario Internacional que incluirían metas mucho más duras que las actuales alcanzadas por Martín Guzmán, y un control total del equipo económico. Debe haber un acuerdo parlamentario con la contra para lograr reformas económicas, tanto monetarias como fiscales.