Tras los enojos del kirchnerismo duro por el giro del gobierno con respecto a Venezuela, el Presidente Alberto Fernández hablará con Nicolás Maduro para explicarle por qué resolvió apoyar el escrito de las Naciones Unidas hecho por Michelle Bachelet que asentó la sistemática represión ilegal en Venezuela realizada por los grupos de acciones que responden al líder populista.
La presidenta del PRO, Patricia Bullrich, salió a cuestionar duramente la concesión de Fernández para con el kirchnerismo duro, criticando la ambigüedad del gobierno en su política internacional.
"Presidente no llame a Maduro. La Argentina no puede en un mismo día condenar las atrocidades del régimen en las Naciones Unidas y a la tarde hablar con el dictador. Nuestro país no merece ser maltratado en el mundo", fue el mensaje que difundió la ex ministra de Seguridad en su Twitter.