La Vía Blanca de las Reinas fue
el fruto de una noche
lluviosa después de un Corso de
fantasía.
El 25 de marzo de 1939, un Corso
de fantasía recorrió
la avenida San Martín a modo de
anticipo de lo que
pasaría al día siguiente, cuando
nació la Vía Blanca.
Una fuerte tormenta impidió la
realización del espectáculo central y la elección de la reina se hizo en el Salón de los Espejos del entonces
Plaza Hotel.
Este accidente climático determinó que
el lunes posterior
a la elección se organizara la
primera Vía Blanca, que
luego se incorporó
definitivamente a los actos centrales.
El desfile nocturno de carros
alegóricos cuenta con
la participación de las reinas
departamentales y sus
cortes, junto a soberanas
invitadas de todo el país.