El Gobierno atraviesa horas de mucha tensión interna con claras diferencias y cruces, entre otras cuestiones centrales, por el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) que se debatirá esta semana en el Senado. Este escenario derivó en la decisión de dar «libertad de acción» a sus legisladores para que voten a favor o en contra el proyecto. Los números previos dan un respiro al presidente Alberto Fernández quien apuesta a pleno al rol de la oposición.
Ante la posibilidad de que, tal como pasó en Diputados, el núcleo duro kirchnerista rechace el acuerdo, el Poder Ejecutivo cuenta con que Juntos por el Cambio mantenga la posición que adoptó durante el debate de la semana pasada. Sin el aval de la principal coalición opositora, el Gobierno no podría permitirse votos propios en contra si quiere que salga la ley. Si bien se espera que la oposición reedite su estrategia, este martes se reunirá la Mesa Nacional del espacio y de allí surgirá la posición definitiva, precisó Télam.
También se juntará la comisión de Presupuesto y Hacienda de la Cámara alta para avanzar con la firma del dictamen de mayoría y único del entendimiento con el organismo financiero internacional. El ministro de Economía, Martín Guzmán, pidió el lunes que la Cámara alta cumpla en tiempo y forma con la sanción de la ley, ya que el próximo martes 22 de marzo hay un vencimiento de la deuda con el FMI y el objetivo de la Casa Rosada es tener todo cocinado antes de esa fecha.