EL CASO DE LOS BEBÉS MUERTOS EN CÒRDOBA

Las muertes de bebés en el Hospital Materno Neonatal prendieron las alarmas en Córdoba y en las últimas horas se informó la peor sospecha: dos de los bebés fallecieron a causa de una hiperpotasemia.

 

Fuentes a cargo de la investigación avisaron que hallaron exceso de potasio en los dos cuerpos y que la sustancia fue inyectada de manera intencional. “Se detectaron sustancias tóxicas incompatibles con la vida”, afirmaron.

Así lo pudieron corroborar con los informes complementarios de las autopsias: “Fue introducida”. Estos fueron los resultados que llevaron al fiscal Raúl Garzón a ordenar la detención e imputación de la enfermera Brenda Agüero.

Fuentes de la causa reconocen que la investigación por la muerte de los bebés es complicada y con pocos indicios, de hecho, no hay registros en las cámaras del hospital ni testigos que hayan visto que los recién nacidos fueron pinchados con sustancias desconocidas.

Entre las escasas pruebas, la justicia busca saber cómo se produjeron los presuntos pinchazos letales contra los recién nacidos, y el secuestro de jeringas o ampollas. En ese marco, la familia de Brenda, aclaro que la enfermera no inyectaba a los bebés “ni los tocaba”. Y explicaron, además, que su trabajo en Neonatalogía era asistir a las mamás, de modo que “no hay nadie que pueda decir que la haya visto con una jeringa en la mano”.

Mientras tanto, los familiares de las víctimas fatales se reunieron afuera del hospital para pedir justicia y plantearon que no solo quieren pensar en que la responsabilidad es de una sola enfermera sino que “tiene que dar explicaciones el poder, el ministro, es mucho más grande lo que hay detrás de esto”, mantuvo Fran, el papá de un bebé que murió el 18 de marzo. 

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