La pobreza aumentó del 32% al 35,5% de las personas entre los 2° semestres de 2018 y 2019; y la indigencia, del 6,7% al 8%. Ambos indicadores alcanzaron sus valores máximos desde que se retomó la serie en 2016.
La indigencia fue de 7,7%, subió 2,8 puntos puntos y afectó en el área urbana, según una proyección propia, a 3,1 millones de personas. Sin embargo, el dato más preocupante tiene que ver con que el 52,6% de los chicos entre 0 y 14 años eran pobres en el primer semestre. Un año atrás la cifra era de 46,8%.
El ingreso principal mensual en esos hogares promedió $6.238 al II trimestre de 2018 y $8.099 al II trimestre de 2019. Solo 29,8% más cuando la inflación en ese periodo fue 55,6%, quedando una pérdida real de 16,6%.
En los hogares de ingreso medio, el ingreso principal subió de $16.589 al II trimestre de 2018 a $22.2239 al II de 2019, quedando una pérdida real de 13,8%. Y en los hogares de ingresos altos, la pérdida