Sobre su muerte (un 18 de junio como hoy, pero de 2010) José Saramago se anticipaba al decirle "nos encontraremos en otro lado" a Pilar del Río -la esposa y traductora al español de las obras del escritor portugués desde que se conocieron y transformaron en pareja-.
Esa prosa pletórica de imágenes que consagró al eximio novelista -Nobel de Literatura en 1998- fue el punto de encuentro con la por entonces conocida periodista cultural española.
Una entrevista periodística obró como la puerta que se abrió para generar un vínculo indestructible. La pluma del luso ganó reconocimiento internacional a través de novelas como "El evangelio según Jesucristo", "Memorial del convento", "Ensayo sobre la ceguera" y mis dos preferidas: "Todos los nombres" y "El año de la muerte de Ricardo Reis".
Esta imagen muestra al matrimonio en un mural pintado en la fachada de la fundación, en Lisboa, con la leyenda "siempre llegamos al sitio donde nos esperan".