Si se llegara a dar la compra de 25 millones de dosis de la vacuna Sputnik V hecha por el Gobierno ruso, los ciudadanos argentinos estarán forzados a inocularse este producto para garantizar la inmunidad de la población, según comunicó el secretario de Calidad en Salud del Ministerio de Salud de la Nación, Arnaldo Medina, al aclarar que se trata de una “cuestión de salud pública” y “de solidaridad” que está plasmada por una ley sancionada en el Congreso.
“Son buenas noticias; nuestro ministro de Salud (El Sr Ginés González García), por indicación del Presidente (Alberto Fernández), viene diciendo hace tiempo que estamos en conversaciones con todas las vacunas o las principales, con los laboratorios que las están produciendo”, mantuvo el funcionario en declaraciones
En esa línea, Medina sostuvo que “la vacuna es obligatoria” porque “así lo establece la ley que ha votado el Congreso”, y sumó que “por supuesto que nosotros confiamos en que la población rápidamente va a querer vacunarse; confiamos más en la persuasión y la comunicación, no tenemos interés en hacer algo persecutorio”.